Divagando·Pensamientos en voz alta

¡Soy ama de casa! ¿Y qué?

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir este post, he hecho varios borradores pero casi siempre los he dejado a medias o a medio empezar. Cuando yo sola pensaba en el tema me salían las palabras y las ideas a borbotones, pero… si intentaba escribir, nada…

Entiendo el por qué: quería explicarme muy bien, que se me entendiera lo mejor posible, y eso hacia que nada que elaborase me pareciese suficiente, pero me he dejado de poner excusas y al grano voy…

El título fue lo primero que pensé, esa idea la tenía clarísima.

Según acabé de leer un post del blog del Talentola entrada ¡eres rara!… sí, gracias, me dio la idea inicial; su manera de exponer cómo las rarezas ajenas son vistas como excentricidades pero las propias en ocasiones las desconocemos o no asumimos, me inspiró para redactar este post. Supe cómo lo quería exponer.

Mi título como veís difiere un poco, pero si lo pensáis realmente no tanto.

Afirmaciones de Ama de Casa
Afirmaciones de Ama de Casa

Mi afirmación es algo más, es una declaración de intenciones. ¡Soy ama de casa! ¿Y qué?

No tomo largos cafés después dejar mis diablillos en clase; cuando encajo a alguno de ellos, o a los dos juntos según se precise, no suele ser para hacerme las uñas o irme de spa, a veces es para esparcimiento y en ocasiones para acudir a alguna jornada o cursillo. Colaboro activamente en cualquier actividad en la que pueda aportar mi tiempo, talento y conocimientos. Y todo eso lidiando con las afirmaciones de aquellos que consideran que como soy ama de casa dispongo de todo el tiempo del mundo, sin jefes, sin obligaciones… ¡Como si sólo fuera eso! Mientras al resto con sus complejas y complicadas vidas se les ha de disculpar y permitir si no llegan a todo lo que su vida de adulto les impone, pero yo no tengo elección ¡no! he de colaborar sí o sí en todo lo que ellos no llegan porque así se me mide y juzga.

No, señores, igual que en el post entre otras habilidades defendía mi derecho a ser María además de ser madre, no se crean que por no remunerarme por mis labores, es que no trabajo. Y considerar que sólo realizo una actividad en mi vida, es disponer una desinformación total de mi persona.

Me cuesta encontrar a una persona que si le explicas que al igual que hay padres y madres que pagan por llevar a sus hijos a centros, talleres educativos o campus, para que se desarrollen en la mejor de las compañías, con gente especializada. O contratan a  profesionales para que realice las tareas del hogar, para ayudarles a no pegarse esos apurones tan habituales y de esa manera facilitarles esas tareas del día a día que son tan poco agradecidas pero necesarias e imprescindibles. Y por tanto, se valora tanto la labor de aquellos en los que se delegan esas funciones. Por qué cuando esas tareas en vez de subcontratarlas o precisarla por diferentes medios, si pasa a realizarla una persona del núcleo familiar, y no me refiero a los abuelos, ¿no se mide de la misma manera? Aquellos que realizan esos trabajos para consigo mismos, para evitar bien el coste, el apurón o imposibilidad de cuadrar horarios o por simple satisfacción personal (¡por que no!) se les juzga diferente.

Hablo con muchas mujeres y hombres que por distintos motivos son actualmente amas y amos de casa: licenciadas, diplomados, con master o sin estudios, con un nivel adquisitivo alto, medio y bajo, con varios idiomas e, incluso, con curriculum, habilidades y conocimientos que a más de uno deja anonadado.

¿Por qué prejuzgar? ¿Cuántos de ellos realizan cursos, e incluso carreras, para seguir formándose aunque no lo precisen o no lo vayan a utilizar profesionalmente? Por aprender, indagar o por simple curiosidad. Lo mismo que un jubilado puede desear adentrarse en una materia nueva para mantener su mente y tiempo activo aunque no se vaya a desarrollar en ello profesionalmente; a estos últimos se les alaba por no abandonarse al dejar de hacer un trabajo que les ocupo media vida. Y a otras personas, ¡no!

¿Cuántos colaboran en asociaciones sin ánimo de lucro? Aportan mucho más que sólo a su núcleo familiar, o familias, cuidando a menores y, en ocasiones, atienden a personas mayores a su cargo. Están solos/as en un país distinto al suyo para facilitarle a su pareja ese tan ansiado reconocimiento y mejora profesional.

todo trabajo importa
todo trabajo importa

Sí, que seriamos sin esas personas (parejas, abuelos, familiares, amigos, compañeros…) o medios que nos permiten deslomarnos en nuestros trabajos para lograr esa satisfacción profesional. O simple necesidad de subsistir. Y no solo nos ayudan ( como dice el blog madre se aprende), sino que cooperan con nosotros, como nosotros colaboramos con ellos. El compañerismo y el comadreo es necesario en todos los trabajos.

Al igual que todos los que leen este blog, somos lo que somos y cada uno de nosotros tenemos el derecho, privilegio y obligación incluso de llegar a ser lo que queramos o nos dejen ser. No creamos que lo ajeno es siempre lo más fácil y busquemos dentro de nosotros mismo lo que nos haga más feliz.

 

 

 

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10 comentarios sobre “¡Soy ama de casa! ¿Y qué?

  1. Esto es algo que trato de explicar a mucha gente… Lo que yo hago en casa no está remunerado pero, por lo mismo, ellos pagan a otras personas (cuidar de sus hijos, limpiar, etc…)… Se ve que cuando es tu propia casa, no es igual de importante la labor y no es un trabajo, en fin…

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